Nuestra experiencia vegana en Europa 1.0

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¡Hola gente bonita! Les vamos a contar un poco más detallado (aparte de las fotos que estuvimos posteando en Facebook e Instagram) cómo nos fue. En general el viaje estuvo bastante placentero, creo que las mejores cosas quedaron para el final y ya van a ver porqué.

Estos serían los principales puntos:

  1. La comida de avión: fue una buenísima sorpresa ver que nuestra comidita vegana era la primera en servirse cuando íbamos en el avión. Juramos que quién sabe cuándo nos la iban a dar, pero no…al parecer elegir la opción vegana nos convierte automáticamente en VIP :D. Esto pasó en todos los vuelos donde daban comida y se podía elegir, si nos ocurrió con Euro Wings que teníamos derecho a una merienda…pero no tenían opción vegana (fail).Avion
  2. Ciudades hostiles al veganismo: el inicio del viaje fue el más complicado por las ciudades a las que fuimos (París, Bruselas y Brujas). Efectivamente como habíamos leído por parte de la Tica Girl, es complicadísimo encontrar comida vegana en París, al menos en las zonas turísticas, lo cual no tiene ningún sentido. Mientras que la adorable Bélgica con sus tradiciones nos jodió…literalmente. Uno de los guías del Free Walking Tour nos iba comentando sobre sus deliciosas papas que se fríen dos veces, y pensamos genial podemos comer aunque sea papas. Pues resulta que el gran secreto es la manteca de buey (epic fail).Hank Pizza
  3. Estar con un grupo vs estar solos: los primeros 15 días andábamos con amigos, los cuales no eran veganos. En algunos momentos fue algo complicado porque de repente solo se iban a comer o se sentaban en un Mc Donald’s y nosotros lejísimos de alguna opción. Lo chiva fue que algunos sí se apuntaron a ir a comer con nosotros (la minoría), pero en definitiva valió la pena y fue sumamente gratificante ver cómo disfrutaban de la comida.Bagels n Beans
  4. La mejor gastronomía a nivel general: en España pudimos andar por 5 ciudades y he de decir que están años luz en cocina vegana. Hacen unos aiolis que son ridículamente exquisitos o el salmorejo que me encantó. No había lugar donde nos metiéramos que no fuera sencillamente espectacular. Eso sí, hablamos de lugares veganos… porque en todo el resto del país había miles de anuncios de restaurantes cárnicos y piernas de cerdo colgando 🙁Veganitessen
  5. Explotación animal: fue muy triste ver que tantas ciudades aún mantengan como atracción turística los caballos que llevan gente en una especie de carruaje. No solo es ridículo, es especialmente deprimente ver la carita que ponen los caballos. Hubo uno que logré acariciar y el pobre era tan dócil. Por otra parte, en España aún estaban promocionando las corridas de toros…¡asco!CABALLOS
  6. El paraíso vegano: en definitiva el premio se lo llevó Berlín. Porque siendo los restaurantes veganos o no siempre tenían opciones. Fue genial, aparte que con tanta migración se encuentra comida de todas partes del mundo. Aquí me comí mi plato preferido, un arroz vietnamita que es lo más delicioso que he probado en toda la vida y que ufff podría comer todos los días. Aparte de la comida hay tiendas especializadas como Veganz con su zapatería Avesu y fijo muchas cosas más que por tiempo no logramos explorar.
    Chay Umi

Finalmente, reflexionar que nos hace falta mucho en el país… pero que en comparación con otros países estamos súper bien y a pesar de ser tan pequeñitos vamos avanzando en una dirección positiva. Por supuesto, aún falta mucho camino por recorrer para que el mundo se veganice 😀 por lo que debemos continuar poniendo nuestro granito de arena y todas las ganas para que eso suceda pronto. 

 

¡Hola gente bonita! Soy una amante de los animales, en todas sus formas y colores. Publi-psicóloga que le gusta el mar, el yoga y por supuesto la COMIDA VEGANA.
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1 comentario

  1. Hola de Brasil! Tenho uma dica Viviana, o restaurante Lê Bichat, no 10° arr. em Paris. Não​ é um restaurante totalmente vegano, porém há várias opções deliciosas, com bons preços (pratos por menos de €10).

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